Autor: Nikolai Vasílievich Gógol
Año: 1835
Biblioteca: Infantil-Juvenil
Admito que cogí este libro por hacerme una idea de Gógol. Siempre había oído que estaba como una regadera pero era un genio. Y claro, no puedo decirle a la gente que lea a un genio sin haberlo comprobado previamente.
Para comenzar, es uno de los rusos, por lo que ya sabemos que es muy descriptivo y a veces exagerado (lo dejaremos en licencias literarias). Pero las descripciones son tan vivas, tan hermosas...
Se desprende del libro una gran melancolía de rabia impotente frente al sistema y un gran amor por la patria y la religión.
No se asusten los judíos al leer las burradas que se dice sobre los mismos, así como sobre los cristianos católicos (la rabia hacia ellos es similar a la que aquí se tenía hacia los musulmanes).
La historia trata de la vida de Tarás Bulba y sus hijos a partir del fin de los estudios de estos últimos. Violencia, alcohol, la religión ortodoxa, el honor, compañerismo, etc. Todo esto es la vida de los cosacos.
Mi juicio: realmente es un genio. Vale la pena.
Fragmento:
"Toda la superficie de la tierra era un océano verdigualda salpicado de miles de flores distintas. Entre los altos y delgados tallos de la hierba traslucían los acianos de color celeste, azul o liláceo; la ginesta amarilla lanzaba hacia arriba su inflorescencia piramidal; el trébol blanco salpicaba la superficie con sus umbelas, y una espiga de trigo, venida Dios sabe de dónde, maduraba en medio de todos ellos."
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domingo, 22 de febrero de 2009
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